Por Fco. Javier Cantera Herrero
twitter: @canteraleonardo
blog: www.javiercantera.es
¿Está mal visto ahora ser infeliz?, ¿Todo el mundo quiere ser feliz a toda costa y en todo momento?, ¿Dónde está esa Arcadia de sonrisa continua y buen “rollismo” periódico? Pues no, lo normal es ser feliz e infeliz porque para saber que se es feliz se debe conocer también la infelicidad. Para obtener confort debemos haber pasado por el disconfort
¿Pero estamos formados y formateados como seres que asumen la infelicidad y el disconfort como algo normal y permanente? Pues no, hay que dar lo mejor a nuestros hijos y evitar que sufran, pues ya sufrimos de adultos. Y por aquellas ideas estos los adultos. Adultos creados en el éxito continuo, que están confundidos en la crisis actual porque ellos no estaban habituados al no, que no resisten chocarse frente a la cruda realidad de escasa brillantez.
Y, en este momento, es donde el Coaching afronta el desarrollo de actitudes resilientes frente a los continuos y constantes sinsabores de una malhadada musa llamada “crisis”. La resiliencia como actitud frente a la adversidad me pasa lo que Günter Grass nos decía sobre el nazismo: “sólo cuando no sabemos explicar algo nos provoca la pasión de darles infinitas denominaciones”, este término procedente de la Física y adoptado por la Psicología simplemente trata de denominar la capacidad de superar la infelicidad.