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Por José Luis Rodríguez
Socio Director de Human Coaching
E- Marco Polo, su nombre
evoca culturas, lenguas, personas distintas..., por eso dicen de vd. que fue uno
de los mas grandes exploradores del mundo...
MP- si, es cierto, y teniendo
en cuenta que hablamos del siglo XIII, el calificativo tiene mayor valor
E- ¿cómo se le ocurrió viajar
tan lejos?
MP- en realidad no hice mas
que seguir la tradición familiar. Mi padre Nicolás y mi tío Mateo eran
comerciantes dedicados a la importación de artículos procedentes de Oriente.
Casi al nacer yo, ambos emprendieron su primer viaje a China y llegaron hasta
la actual Pekín. En el segundo viaje, cuando yo tenía 18 años mi padre decidió
que me incorporara a la expedición.
E- ¿parece ser que el Kahn
Kublai lo tomó a su servicio?
MP- al principio yo estaba
temeroso. Kublai era descendiente de Gengis Kahn y mi padre me contó cosas
fascinantes y algunas rarezas como que comía pollos vivos y cucarachas. Sin
embargo, en cuanto llegué Kublai Kahn me ofreció una acogida calurosa y me
nombró consejero, lo que me permitió conocer vastas regiones del imperio chino
y los logros que ellos habían conseguido.
E- ¿antes de empezar
imaginaba que iba a encontrarse lo que en realidad se encontró?
MP- en absoluto. Mi padre me
había hablado acerca de las maravillas existentes en el Imperio chino que
recorrí e incluso llegué hasta Cipango, el Japón actual.
De una parte, Kublai no tenía
nada que ver con su sanguinario ascendiente mongol; era culto, tolerante y
agradable; de religión budista, había adoptado la cultura china. Interesado por
las artes y las ciencias buscaba el consejo de
todos los sabios que se le ponían por delante: persas, árabes, chinos y
europeos como fue mi caso.
En Italia pensábamos que allí
era donde residían la cultura y las obras mas sofisticadas del mundo. Pero
Kublai heredó el refinamiento intelectual y palaciego de la dinastía anterior,
los Tang, cuando se produjeron los grandes inventos chinos.
E- algunos de esos inventos
pensamos en Occidente que fue en Europa donde se produjeron?
MP- esa es la creencia que
mantenemos pero no es cierta. Fíjese que ya en el siglo XII los chinos habían
inventado el papel, la imprenta, el reloj, la brújula, el acero, el timón fijo
y la pólvora. Además la aplicación de algunos de esos avances a la navegación
produjo una revolución en las comunicaciones
marítimas con el declive de la ruta terrestre de la seda a favor de la
naval, y en el interior mejoraron la red de caminos y canales para el riego originando
un notable desarrollo económico.
E- es difícil concebir un
cúmulo tan grande de inventos...
MP- que impulsaron de forma
tan notable la agricultura, el comercio, las entidades bancarias a través de la
implantación del papel moneda, la tecnología hidráulica y la ciencia
astronómica. Las ciudades crecieron en habitantes y en servicios a sus
ciudadanos. De manera que cuando Kublai instauró definitivamente la dinastía
mongola se creó el mayor imperio del mundo.
E- cuando estaba en Catai,
como usted llamaba a China, ¿qué le parecía su Venecia natal?
MP- una pequeña aunque a la
vez gran ciudad, llena de canales que dificultaban la comunicación, pero muy
lejos de la grandeza de Catai. Fíjese lo que tardaron algunos de esos inventos
en llegar a Occidente, inventos que revolucionaron Europa y prepararon el
despegue del Renacimiento. Me hubiera quedado en Pekín donde el emperador me
tenía en alta consideración y donde vivía en un mundo sofisticado y de
costumbres exquisitas.
E- algunos dicen que usted
trajo de China los helados, los espaguetis o la piñata.
MP- eso forma parte de la
maledicencia, pues quedan testimonios escritos desde la antigüedad de la
procedencia de esos alimentos que incluso usaban los árabes en Al Andalus mucho
antes de que mi familia viajara al Oriente.
E- usted también fue escritor
MP- al volver a Venecia tras
diecisiete años por el Lejano Oriente fui capturado en una batalla marítima
entre Venecia y Génova, y llevado a prisión, donde conocí a Rustichello de Pisa
a quien dicté Il Milione, que trata sobre mis viajes.
E- debe ser la envidia la que
actúa cuando hay gente que dice que Vd. en realidad fue el mayor cuentista del
mundo por las mentiras que contó en sus escritos,
MP- las malas lenguas; solo
he contado la mitad de lo que vi, pues en Occidente había una gran incredulidad
de que hubiera una cultura tan poderosa en el Oriente, superior al cristianismo
y a la herencia grecorromana. Pero Kublai quiso que yo fuera un puente entre el
cristianismo y China, y tan ávido estaba de aprender cosas nuevas para
incorporar a su imperio que me pidió que le llevara sabios y sacerdotes para
conocer todo lo que él desconocía. Europa nunca prestó tanto interés por China
y parece que ha seguido siendo así.
E- ¿cómo podría resumir su
experiencia de manera que nos fuera útil en la sociedad actual?
MP- Kublai Kahn se preocupó
no solo de consolidar el imperio que había recibido como herencia, sino que lo
desarrolló mediante la integración de la sabiduría de otras personas con
independencia de su procedencia, su raza, o su religión. Eso que ustedes llaman
la gestión del talento le permitió a Kublai fomentar la innovación a una escala
sin precedentes.
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